2010.08.24 Text

  1. La Casualidad también llevaba un reloj

    Yo no me puedo explicar en qué momento mi vida se ha ido al garete cuando cada mañana, haga lo que haga, llegue a la hora que llegue, de fondo mientras bajo por mi calle veo como el autobús que me deja a 15 min andando de mi trabajo aparece al fondo y consecuencia de todo esto, termino perdiéndolo.

    ¿Por que pasa esto? Hay veces que hago por madrugar para llegar a la hora en la que lo perdí el día anterior … en el mismo tramo de la misma calle de todos los santos días aparece al fondo el autobús de la EMT como si me estuviera esperando en la esquina de la calle para que viera como huye de mi. Cualquier día me sorprende y del lateral del vehículo aparece una increible mano metálica haciendome la señal del dedo y diciendo “jódete! hoy tampoco me pillas, mamón!”

    Esto me plantea lo siguiente … Cruzamos tiempos donde hay que, necesariamente impuesto, correr para conseguir el objetivo, correr al trabajo, correr a casa, correr al médico, correr a tu cita … ¡Cuanto estrés para una sola vida!

    Yo no soy un lider, ni quiero, pero he comenzado mi propio movimiento libertario para mandar a la mierda al reloj y a sus ritmos marcados. No quiero saber nada. ¿Hay que trabajar? se trabaja … ¿Entra hambre? se desayuna … ¿Llega la hora de irse a casa? con calma recojo y me marcho … quizá no suponga demasido “tiempo” invertir algo de tranquilidad y filosofía barata en la vida, tal vez de esa manera uno consigue olvidar que toda va a estar marcado por unas horas, unos minutos o unos segundos y de esta manera se empieza a disfrutar un poco más de la vida en lugar de tener que “correr para disfrutarla mejor”.